lunes, 7 de noviembre de 2011

JAIME MURREL

JAIME MURREL


Es un músico, que sintió un llamado de Dios, cuando su vida no tenía sentido, cuando se dio cuenta que la popularidad, el dinero y las drogas no llenan ese espacio que se siente vacío en lo profundo del alma. Al ver que su matrimonio se destruía, llegó a los pies de Cristo, y a dejado todo lo que el mundo le puede dar, para dar a Dios, todo lo que El le dio primero, su vida, sus dones, su talento y su familia.

Jaime Murrel, se ha dedicado por completo a Dios, y el nos dice "que es un hombre normal" que a veces enfrenta depresión, o enojo, pero que Dios es su fortaleza.

La alabanza es importante para Jaime, porque en ella Dios habita, y en la presencia de Dios hay refrigerio para nosotros.

La alabanza no solo es canto, no solo es un grito de júbilo, la alabanza no es solo para el templo sino que debe estar presente todo el tiempo, porque todos nosotros somos el templo de Dios. La alabanza debe estar incluso cuando hay tentación. Debemos aprender a vivir con una alabanza constante. Y en todo tiempo. Hay ocasiones en que nuestra boca, no puede decir nada a Dios, estamos tan dolidos que no alcanzamos a decir nada... Pues eso hay que llevarle a Dios, nuestro gemido de dolor.

En cuanto a la forma de alabar en las diferentes congregaciones, Jaime Murrel nos dice que no se debe decir a las personas como alabar, porque la alabanza es espontánea. Cada persona alaba a Dios de forma distinta lo importante es que sea de corazón y debemos aprender a respetarnos unos a otros.

La palabra nos da pautas para alabar a Dios, el alzar las manos o aplaudir, está escrito en los salmos. Pero debemos sentirnos libres de alabar, hay que tomar en cuenta también la personalidad de cada uno, hay personas que son extrovertidas y expresan más fácilmente pero hay otras que no.


TOMADO DE: DESAFIO ECUADOR MARZO DE 1999

UN HIJO DE DIOS ES RADICAL

El Tercer Congreso de Alabanza y Adoración con Marcos Witt y Jaime Murrel, que se realizo del 5 al 7 de noviembre, (1998) fue catalogado como de una gran “bendición” por la mayoría de los asistentes, un total de 1200 personas, que se dieron cita en Quito (Ecuador)  para este encuentro.
Uno de los primeros llamados, que Marcos Witt hizo, fue el de ser RADICALES y, con ello, un compromiso que no debe ser solo para los músicos que sirven a Dios, sino a todo aquel que desee seguir de corazón a Dios.
La música la creó Dios;  y, por eso, es nuestra. La música sirve para adorar y también sirve para luchar, estos son los dos usos que la Biblia da a la música y, por eso, el músico debe estar preparado para ser excelente.
Aunque es de Dios, el milagro se tornó la música para usarla a su conveniencia. La influencia que tiene la música secular en la actualidad es incalculable. Es común escuchar letras de canciones que nos llaman a ser infieles, mentirosos, vengativos y crueles. Satanás se vale de frases sutiles acompañadas de pegajosas melodías o ritmos sensuales; de voces hermosas y conocidas que nos repiten y repiten mensajes negativos como por ejemplo: Ven devórame otra vez, quiero amanecer con alguien, dame una prueba de amor... que nos convencen de ideas que jamás habríamos aceptado si no venían acompañadas de violines y arreglos increíbles. Luego nos preguntamos porque nuestra sociedad se debate en la inmoralidad  y falta de principios y valores espirituales.
Por qué nuestros jóvenes toman opiniones peligrosas como las drogas o el suicidio?, justamente porque la música que escuchan hablan de esos temas y los presenta como la alternativa para la vida juvenil.
El llamado de Marcos Witt es cerrar nuestros oídos a la música delo mundo, o “de babilonia”, como él la llama. Y solo permitir que nuestra mente capte mensajes de vida.
La propuesta es deshacerse de toda la música que influye en nosotros para el mal y llevar a nuestros hogares únicamente música cristiana. El estilo no es el problema porque gracias a Dios podemos decir que los músicos cristianos están produciendo para toda la gama de audiencias y encontramos desde raperos hasta músicos con un estilo más conservador.
Así que hay para todos los gustos.
Marcos, a través de 1 Samuel 16:18, nos llevó a pensar en lo que significa servir a Dios, el compromiso de reflejar a Cristo en nuestras vidas, ser excelentes en nuestro trabajo y buscar ser mejores, aunque esto signifique sacrificio de horas de sueño, ser valientes en el Señor y no confiar en nuestras propias fuerzas, estar dispuestos a pelear, estar siempre listos para combatir con el pecado y el mal; ser prudentes con todo aquello que sale de nuestra boca y permitir que Jehová esté siempre con nosotros.
El concierto que cerró este Congreso, fue de gran significado para quienes pudimos asistir al coliseo Rumiñahui, (Quito – Ecuador) que estuvo repleto de personas y lleno del Espíritu Santo. Primero escuchamos a Patricio Mena, cantautor ecuatoriano, que tiene un estilo profundo y de reflexión. Luego, escuchamos a Jaime Murrel, un panameño que a través de su alabanza lleva a la congregación a escuchar la Voz de Dios. Para finalizar Marcos Witt, que a través de su música y sus palabras, nos acercó más a Dios. Mucha gente salió renovada de este encuentro con hombres de Dios y muchos otros recibieron la sanidad que estaban esperando y muchos más pudimos decir de todo corazón Gracias, Gracias Señor.


TOMADO DE: DESAFIO ECUADOR MARZO DE 1999.